¿Qué barra se utiliza para el deadlift?

Si practicas el entrenamiento de fuerza, probablemente ya has hecho o al menos has oído hablar o has visto vídeos del deadlift rumano. Si te dedicas al entrenamiento de fuerza, probablemente ya has hecho o al menos has oído hablar o has visto vídeos del deadlift rumano. En ese artículo concluimos que eran necesarios otros ejercicios más analíticos para este grupo muscular, como el deadlift rumano, siendo el deadlift rumano una variante del deadlift. Si te gusta el entrenamiento de fuerza, probablemente ya hayas hecho, o al menos hayas oído hablar o visto vídeos del deadlift rumano o deadlift rumano.

De estas dos formas de llamar al deadlift rumano, la que sería técnicamente más correcta es el deadlift rumano con piernas semirrígidas porque durante el deadlift rumano las rodillas deben mantener una ligera flexión. Además, es uno de los mejores aliados para fortalecer la zona lumbar y todos los músculos que sostienen la columna vertebral, lo que mejora la postura corporal y el equilibrio.

¿Cómo se realiza el deadlift rumano?

En el deadlift rumano, las rodillas deben mantener una ligera flexión de entre 15º y 20º al inicio del movimiento. Este es sin duda el mejor deadlift para los isquiotibiales y los glúteos en términos de hipertrofia (ganancia de masa muscular). El deadlift rumano es una de estas variantes y es genial para construir masa muscular y fuerza aunque requiere un gran dominio técnico debido a las articulaciones involucradas. Es fácil de aprender, cargar y programar, y cuando se realiza correctamente, también es perfectamente seguro.

Cada uno tiene el suyo, mejora con el tiempo, y como el objetivo del deadlift rumano es sentir que los isquiotibiales y el core se tensan, cuanto antes mecanices el movimiento, mejor.

¿Cuál es la diferencia entre el deadlift y el deadlift rumano?

Al ser una variación del Deadlift convencional, permite trabajar músculos como el trapecio, los antebrazos y la cadena posterior. Este ejercicio consiste en levantar la pesa del suelo sin redondear la espalda y luego bajarla suavemente hasta el punto de partida. Anteponer la estética o la velocidad no es una buena idea en un ejercicio como el deadlift. Si nos fijamos en el perfil, las caderas están un poco más bajas que en el deadlift convencional y los hombros están más altos, lo que nos da un tronco más erguido y vertical.

La secuencia era una cadena de ejercicios con pesos minúsculos, ejecutados a toda velocidad sin que se viera la más mínima gota de sudor o arruga en la ropa.